Los modelos de pronóstico pueden discrepar porque cada modelo utiliza datos, resolución y métodos de cálculo diferentes.
Las precipitaciones son especialmente sensibles a pequeños cambios de temperatura, humedad, relieve y la posición de los sistemas meteorológicos. Las tormentas eléctricas y los chubascos aislados pueden desarrollarse en un momento o lugar diferente al previsto.
Cuando los modelos no coinciden:
Compara el momento y la ubicación de las lluvias en todos los modelos disponibles.
Comprueba si existe un modelo regional que cubra tu zona.
Revise el radar de lluvia y las observaciones para conocer las condiciones actuales.
Consulta la próxima actualización del pronóstico.
Permita mayor flexibilidad si la decisión depende de las condiciones climáticas.
La discrepancia entre los modelos es información útil: demuestra que existe mayor incertidumbre en el pronóstico.
